Home › Tricología para principiantes › Capítulo 03
Seborreay procesos sebáceos
La seborrea se debe a una hiperactividad de las glándulas sebáceas, que segregan más sebo de lo normal. Conoce los cuatro tipos y cómo se aborda cada uno.
Desde 1989 — EspañaLa seborrea —o grasa del cuero cabelludo— es un problema cuyo origen está en el interior, aunque sus signos suelen manifestarse en el exterior. Se percibe en la piel y dentro del folículo, cuando el saco folicular se llena de sebo.
Qué es la seborrea
El sebo es la sustancia oleosa que producen las glándulas sebáceas, unidas a cada folículo piloso. En la cantidad adecuada lubrica y protege la piel y el cabello y limita la pérdida de agua. La seborrea aparece cuando esas glándulas se vuelven hiperactivas y segregan más sebo de lo normal.
Suele afectar a las zonas con mayor densidad de glándulas sebáceas —cuero cabelludo, rostro y parte superior del tronco— y tiende a ser crónica o recurrente, variando con la edad, el sexo, el estado hormonal y la forma en que se cuida el cuero cabelludo.
Por qué se produce
La causa de la seborrea es multifactorial: intervienen en ella factores hormonales, genéticos, nerviosos y ambientales que interactúan entre sí. Ningún desencadenante la explica por sí solo.
Hormonas (andrógenos)
Los andrógenos como la testosterona —y en especial la DHT, que se forma en la glándula por acción de la enzima 5-alfa-reductasa— estimulan la actividad sebácea. Por eso la grasa suele alcanzar su punto máximo en la pubertad, el embarazo o con cambios endocrinos.
Genética
Algunas personas heredan glándulas más grandes y activas o una mayor densidad de receptores androgénicos, lo que las hace más propensas a un cuero cabelludo graso incluso con una higiene cuidadosa.
Factores nerviosos y estrés
El estrés y la activación del eje del estrés son factores contribuyentes reconocidos; por eso los brotes suelen coincidir con periodos de mayor exigencia.
Factores externos
La humedad, la temperatura, la contaminación, los productos agresivos o excesivamente desengrasantes y los hábitos de lavado modulan la cantidad de sebo que produce el cuero cabelludo.
Los cuatro tipos de seborrea
Para abordar la seborrea con éxito, primero hay que identificar correctamente la grasa y después clasificarla. SIMONE TRICHOLOGY distingue cuatro tipos diferentes, según el estado de la piel y del bulbo folicular:
Seborrea real
Seborrea en dos capas
Seborrea en cuatro capas
Seborrea aparente
En la seborrea aparente, aunque la grasa es visible en el exterior, dentro del folículo está prácticamente ausente; por eso es tan importante una identificación correcta antes de cualquier tratamiento.
Sudor frente a sebo: evitar confusiones
Dos alteraciones se confunden a menudo con la seborrea porque también dejan el cuero cabelludo con sensación de humedad o pesadez, pero en ellas interviene el sudor, no la grasa:
Bromhidrosis
Cuando la glándula sebácea y la glándula sudorípara apocrina segregan a partes iguales, el bulbo queda «ahogado» y se va deteriorando lentamente.
Hiperhidrosis
Secreción excesiva de la glándula sudorípara ecrina; es decir, exceso de sudor en lugar de exceso de sebo.
La prueba práctica: el sudor se confunde fácilmente con la grasa. Si no hay exceso de sebo dentro del folículo, lo que estás viendo es un exceso de sudor corporal, no seborrea.
Abordaje recomendado
Como los cuatro tipos difieren en dónde se localiza la grasa y en si hay caída del cabello asociada, la rutina se ajusta al tipo identificado. En general, el objetivo es regular la producción de sebo y reequilibrar el cuero cabelludo, no desengrasarlo de forma agresiva, lo que puede provocar un efecto rebote con más grasa.
Cómo se aborda la seborrea
Una rutina típica de reequilibrio del cuero cabelludo lo prepara y purifica, lo limpia con regularidad con champús seborreguladores (alternando fórmulas según el tipo) y aplica un tratamiento leave-in (sin aclarado) de control del sebo durante un periodo prolongado. Cuando coexiste caída del cabello (como en la seborrea en dos capas), la rutina también refuerza el folículo.
Para el día a día del cuidado de un cuero cabelludo graso, consulta nuestra guía práctica sobre con qué frecuencia lavarse el pelo.
Como la rutina adecuada depende de identificar correctamente cuál de los cuatro tipos tienes —y de si lo que ves es sebo o sudor—, una valoración personalizada es el punto de partida más seguro.
Referencias clínicas
- Actividad de la glándula sebácea, metabolismo de Malassezia y susceptibilidad individual en las alteraciones del cuero cabelludo: bibliografía de revisión (J Invest Dermatol; PMC).
- Regulación de la secreción sebácea por andrógenos y DHT a través de la 5-alfa-reductasa: referencias dermatológicas (MSD Manual; DermNet NZ).
- Etiología multifactorial de la seborrea: factores hormonales, genéticos, neurógenos y ambientales (StatPearls, NCBI).
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